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miércoles, 23 de diciembre de 2015

L'home que va apunyalar un arbre



Històries a la calor d'una foguera



Una de las rutas de este blog habla del trayecto a pie que antiguamente hacían los habitantes de las Casas de la Algueña para ir al pueblo, la que he llamado “La del Abuelo David” pero cuyo verdadero nombre es la Senda de l'Alt de les Voltes, un trayecto de poco más de 6 kilómetros hasta el pueblo, la mitad de los cuales son de subida y el resto de suave descenso.

domingo, 20 de diciembre de 2015

Els Bresquilles


Bresquilles


Bresquilles (melocotones) es el apodo familiar que heredaron tanto mi padre como sus hermanos y que ha llegado hasta hoy porque algunos de mis primos y sus descendientes son todavía conocidos de esta manera. No ha sucedido lo mismo con mi hermano Pedro y conmigo, que somos “Gimeno” por nuestro segundo apellido, y que es el que finalmente hemos transmitido tanto él como yo a nuestros hijos. En casa de mi hermana Milagros tampoco se ha conservado ya que a los suyos se les conoce por el nombre de su abuelo Silvio.

lunes, 30 de noviembre de 2015

La senda del abuelo David


Así es como les indicaba a mis hijos cual era la senda por la que su abuelo David, mi padre, iba todos los días desde Santa Aurelia, finca en la que vivía, hasta el colegio que había en el antiguo Convento de los Franciscanos, hoy convertido en Casa de Cultura.

Casas de Santa Aurelia y Ermita
Allí vivieron mis abuelos Batiste y Milagros (naturales de Castalla), con los 10 hijos que sobrevivieron de los 12 que llegaron a nacer (Batiste, Regino, Quico, David, Ramón, Manolo, Pepe, Milagro, Quica y Encarnación). La casa pertenecía en aquella época a una familia de Granada y mi abuelo trabajaba de mulero en la finca, ocupando la planta baja. Tanto mis tíos como mi padre, aun siendo niños, ayudaban durante el día en las labores agrícolas y cuidaban del pequeño ganado con el que contaban. A la caída del sol, los que estaban en edad de aprender, se desplazaban a las clases nocturnas que los padres franciscanos daban para aquellos que no podían hacerlo durante el día. El regreso a casa siempre se hacía en noche ya cerrada.